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domingo, 11 de octubre de 2009

La vida debería ser al revés; Alejandro Tunarosa Velásquez


Se debería empezar muriendo y así ese trauma estaría superado.
Luego te despiertas en un geriátrico, mejorando día a día.
Después te echan del geriátrico, porque ya estás bien. Lo primero que haces es cobrar tu pensión.
Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas 40 años, hasta que eres bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.
Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, Y los últimos nueve meses, los pasas flotando tranquilo, con calefacción central, room-service, etc.
Hasta que finalmente...
¡Abandonas este puto mundo en un espectacular orgasmo !
______________

Nota del autor de Caballo de Letras: Algunos detalles del texto que podrían parecer defectos tipográficos como la Y colocada después de una coma en el antepenúltimo renglón y el espacio que existe entre el signo que indica el término de una exlamación y la última palabra del texto permanecen de este modo debido a que se decidió respetar la grafía de la fuente:
NOTAS PARA FACEBOOK
Consultado el 11/10/2009, 9:58 PM

miércoles, 17 de junio de 2009

La fábula del pelotudo


En una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el pelotudo del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y recibiendo limosnas.

Diariamente, algunos hombres llamaban al pelotudo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centavos y otra de menor tamaño, pero de 1 peso. Él siempre agarraba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:

- Lo sé, no soy tan pelotudo..., vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y me quedo sin monedas.

Moraleja 1: El que aparenta ser el pelotudo más grande, no lo es.

Moraleja 2: Siempre hay algún pelotudo dispuesto a pagar por alguna pelotudez.


Tomado de:


Si alguien conoce el nombre del autor de la fábula, favor de indicarlo.

jueves, 19 de marzo de 2009

Verso libre y verso medido. Manifiesto; Alejandro Marzioni

Este es un sencillo manifiesto. En resumen, ubica al verso libre y al medido, y a sus mutuos detractores, en el lugar que les corresponde al proponer lo siguiente:

Que la belleza de la poesía no depende de la forma empleada; es decir, que es mentira que de por sí el verso medido constriña y sea un obstáculo para la expresión de las ideas, así como también lo es el decir que de entrada el verso libre hace que cualquier cosa parezca poesía.

Que sí es posible llegar a estos vicios, pero que no es culpa de las formas adoptadas, sino de quien las utiliza. En última instancia, es el poeta quien es bueno o malo empleándolas y prueba de ello es que en ambos modos de hacer poesía existen tanto trabajos bellos como mediocres.

domingo, 21 de diciembre de 2008

¿Cómo nos influye lo que leemos?; Sergio Parra

¿Cómo nos influye lo que leemos? pertenece a otro blog. Para ser redirigidos al sitio donde se encuentra sólo es necesario dar clic en el título de la presente entrada.