Novela. Hasta la fecha, mi favorita.
Sólo vivimos una vez. ¿O es que hay un eterno retorno?
Si esto último es cierto, estamos condenados a repetir nuestras acciones un sinnúmero de veces, hasta el infinito. La carga de cada uno de nuestros actos se vuelve agobiante, pesada.
Por otro lado, si solo tenemos una vida, si todo en el transcurso del tiempo ocurre una sola vez, entonces nuestros actos están desprovistos de importancia, ¿qué relevancia tiene algo que es fugaz, que ocurre una sola vez, que no deja huella? Una gota de agua no puede desgastar una roca. La roca es algo tan inconmensurable como la eternidad. Nuestra existencia, entonces, no tiene peso. Somos víctimas de la insoportable levedad del ser.
Soy Tomás y vivo encaprichado con algo pese a mi deseo por otras cosas.
He sentido el derrumbe, los celos y las ansias de Teresa.
Soy un niño traicionado como Franz, soy sólo un niño.
He perseguido a la maldita de Sabina y he descubierto que sus pasos son los míos.
Alan

