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miércoles, 2 de julio de 2008

Dos poemas de Kavafis respecto al tema de Aquiles

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Deslealtad


En las bodas de Tetis y Peleo,
Apolo se levantó de la espléndida mesa
del banquete, y llamó bienaventurados a los esposos
por el fruto que daría aquella unión.
Dijo: No habrá de ser tocado por la enfermedad
y gozará de una larga vida. -Cuando oyó esto
hondamente alegróse Tetis, porque las palabras
de Apolo, experto en profecías,

le daban seguridad para su hijo.
Y cuando Aquiles creciera, siendo
gloria de Tesalia su belleza,
Tetis recordaba las palabras del dios.
Pero un día llegaron unos ancianos con noticias
que narraban la muerte de Aquiles en Troya.
Y Tetis desgarró sus purpúreas vestiduras,
se quitó y arrojó lejos
contra el suelo sus brazaletes y anillos.
Y en su dolor recordó el pasado;

y preguntó qué había hecho el sabio Apolo,
dónde estaba el poeta que en el banquete
tan elocuentemente profetizase,
mientras arrebataban a su hijo en la flor de la edad.
Entonces los ancianos le respondieron que fue el mismo
Apolo quien descendiera a Troya,
y junto a los troyanos había matado a Aquiles.



Los caballos de Aquiles

Cuando a Patroclo vieron muerto,
tan joven, fuerte y audaz,
los caballos de Aquiles se entregaron al llanto;
y su inmortal naturaleza alzóse
contra la obra oscura de la muerte.
Las hermosas cabezas sacudieron sus largas crines,
_____y piafaron la tierra, y lloraron
por Patroclo ya exánime -sin vida-
cuerpo caído -huida el alma-
_____sin aliento -indefenso-
_____vuelto de la vida al seno de la Nada.
Vio Zeus las lágrimas de los inmortales
caballos y afligióse . "El día de la boda de Peleo",
dijo, "fui irreflexivo;
_____¡mejor no haberos dado nunca
_____a lo aciago! Por qué entregaros
a míseros humanos sujetos al destino.
_____Vosotros, a quienes la muerte y la vejez no aguardan,
lo efímero os aflige. Y el hombre os ha
mezclado en su desgracia". Sin embargo ante la dura
_____imagen de la muerte perpetua
los nobles animales se entregaron al llanto.

Konstantino Kavafis
Poesías completas
Traducción y notas de José María Álvarez
Poesía Hiperión

lunes, 23 de junio de 2008

Reflexión acerca del mal en "Wicked. Memorias de una bruja mala."

Este es un fragmento de Wicked, la novela de Maguire que trata de la vida de la Malvada Bruja del Oeste, de la historia de El Mago de Oz. Los pongo en contexto: un grupo de personas se reunió en casa del Marqués Avaric, un antiguo compañero de escuela de Elphaba, la Bruja del Oeste. La Bruja llega por casualidad en ese momento a la cena y los invitados comienzan una discusión acerca del origen del mal.

[...]
-Yo insisto en mi sugerencia -intervino Avaric-. El mal no consiste en hacer cosas malas, sino en sentirse mal después de hacerlas. No hay valores absolutos para el comportamiento. En primer lugar...
-Inercia institucional -lo interrumpió la Bruja-. Pero en cualquier caso, ¿dónde está el gran atractivo del poder absoluto?
-Por eso digo que el mal no es más que un padecimiento de la psique, como la vanidad o la codicia -dijo un magnate del cobre-, y todos sabemos que la vanidad y la codicia pueden producir resultados bastante espectaculares en los asuntos humanos, no todos ellos reprensibles.
-Es la ausencia del bien, eso es todo -dijo la amante del magnate, que tenía un consultorio sentimental en el Informador de Shiz-. El mundo tiende por naturaleza a la calma y a promover y potenciar la vida, y el mal es la ausencia de esa tendencia de la materia a estar en paz.
-Tonterías -replicó Avaric-. El mal es un estadio primitivo o temprano del desarrollo moral. Todos los niños son pequeños demonios por naturaleza. Los criminales entre nosotros son simplemente aquellos que no han progresado...
-Yo no creo que sea una ausencia, sino una presencia -dijo un artista-. El mal es un personaje encarnado, un íncubo o un súcubo. Es el otro. No somos nosotros.
-¿Ni siquiera yo? -dijo la Bruja, desempeñando su papel con más ardor del que esperaba-. ¿Una asesina confesa?
-Oh, usted, usted -dijo el artista-. Todos intentamos mostrar nuestra mejor cara; es sólo vulgar vanidad.
-El mal no es una cosa, ni una persona; es un atributo, como la belleza...
-Es una fuerza, como el viento...
-Es una infección...
-Es esencialmente metafísico: la corruptibilidad de la creación.
-Entonces la culpa es del Dios Innominado.
-Pero ¿el mal fue creado intencionadamente por el Dios Innominado o fue sólo un error en la creación?
-El mal no está hecho de aire y eternidad, sino de tierra. Es físico; es una descoordinación entre nuestros cuerpos y nuestras almas. El mal es inanemente corpóreo: personas que causan dolor unas a otras, ni más ni menos.
-A mí me gusta el dolor, cuando me pongo pantalones de cuero y tengo las muñecas atadas a la espalda...
-No, os equivocáis todos. La religión de nuestra infancia estaba en lo cierto: el mal les profundamente moral, la preferencia del vicio por encima de la virtud. Puedes fingir que no lo sabes, puedes racionalizar, pero tu conciencia lo sabe...
-El mal es un acto, no una inclinación. ¿Cuántos no han querido alguna vez cortarle el cuello a algún grosero del otro lado de la mesa del comedor? Exceptuada la presente compañía, naturalmente. Todos tienen esa inclinación. Pero sólo si cedes en el acto, que es el mal. La inclinación es normal.
[...]
-La verdad sobre el mal no es nada de lo que se ha dicho aquí -dijo la Bruja desde la puerta-. Ustedes imaginan un solo lado del mal, el humano, pero el lado eterno queda en la sombra. O a la inversa. Es como el viejo dicho: ¿cómo es un dragón dentro de su cascarón? Nadie puede saberlo, porque en cuanto rompes el cascarón para mirar, el dragón ya no está dentro de él. El verdadero desastre de esta indagación es que la naturaleza misma del mal es ser secreto.
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¿Y qué opinan? ¿Qué es el mal para ustedes?

Alan

Ascenzia (Fragmento de El Libro Negro); Giovanni Papini


En esta porción de El Libro Negro, Gog narra una visita que hizo a una ciudad donde sus habitantes tenían costumbres muy distintas a todo lo que el millonario había visto alrededor del mundo. He aquí un fragmento que expone una de esas particularidades:

[...] Casi todos los habitantes siguen la antigua doctrina de Zaratustra, por lo cual creen en una divinidad creadora y bondadosa que lucha contra otra divinidad destructora y pésima. Mas, de esa doctrina sus seguidores deducen una consecuencia increíble y jamás pensada: su culto, las oraciones, ritos y sacrificios, son tributados únicamente a la divinidad mala, o sea al Diablo. Todos los santuarios están consagrados al Demonio, todos los sacerdotes están al servicio de Satanás. Las razones con que justifican tan diabólica adoración merecen ser consignadas, aun cuando tengan sabor a paradojas infernales.

Afirman sus teólogos que Dios es un padre amoroso, y por su naturaleza eterna no puede menos que amar y perdonar. No tiene necesidad de ofrendas ni de oraciones, sabe mejor que nosotros lo que se precisa cada día y no puede menos que proteger a sus hijos. El Dios malo, por el contrario, necesita ser adulado, propiciado, implorado, a fin de que no se ensañe contra nosotros. Se dedican ofrendas y tributos a los monstruos con la esperanza de que no se ensañen contra nosotros. Pues tal cosa es la que hacemos con el demonio. El mayor pecado del diablo es la soberbia, y por lo tanto nuestro culto exclusivo hacia él, nuestras alabanzas a su poder, nuestra perenne y humilde veneración logran halagarlo, dulcificarlo, ablandarlo, de tal manera que sus venganzas nos alcanzan mucho menos que a otros pueblos. El Dios Bueno, en su bondad infinita tiene compasión de nuestro miedo y debilidad, y sabe perfectamente que, aun cuando el culto externo sea para el Demonio, nuestro amor interno es para Él.

El delegado del rey, que me hizo saber todas estas cosas, no me dejó entrar en ningún templo de la ciudad, aun cuando le ofrecí una gruesa suma de oro para que me lo permitiese.

Me fui de Ascenzia lleno de estupor y asaltado por la curiosidad.
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Bueno, se me hace interesante este modo de ver las cosas si tomamos como base el zoroastrismo. Todo tiene sentido: si existen dos dioses de igual poder, uno bueno y otro malo, tendría mucho sentido querer complacer, en primer lugar, al malo, pues es el único que podría hacernos mal. El dios bueno por defecto estaría de nuestro lado.

Por lo visto la religión de Ascenzia imaginada por Papini es una mezcla de zoroastrismo con cristianismo, pues en el zoroastrismo no existe Satanás o el Diablo (a menos que sólo lo diga haciendo referencia a un poder adversario o enemigo). En el cristianismo tenemos la lucha de un ángel contra Dios, lucha por demás estéril y de la que ya se supone el resultado en todo momento.

Por otro lado, la aceptación del zoroastrismo y de cualquier otra religión dual (en la que un dios totalmente bueno y otro totalmente malo, ambos de igual poder, están en pugna dentro del universo) plantea serios problemas y contradicciones filosóficas y teológicas que no pueden ser fácilmente sostenidas.

Tal vez en una futura entrada hable de esto.

Alan

domingo, 22 de junio de 2008

Wicked. Memorias de una bruja mala; Gregory Maguire

Es cierto que no es fácil ser la mala del cuento. Gregory Maguire nos lo muestra aquí.

Wicked es un intento de abordar el tema del mal: de dónde surge. ¿Las personas nacen o se hacen malas? El libro también intenta explicar qué fue lo que según la imaginación de Maguire pudo haber ocurrido antes de que Dorothy llegara a la tierra de Oz.

Este libro propone la solución a las siguientes preguntas que pudieron haber surgido de la historia de El Mago de Oz:

¿Qué relación existía entre la Bruja del Este, la del Oeste y Glinda, la Bruja Buena? ¿Cómo es que la Bruja del Oeste llegó a habitar en un castillo? ¿Cómo fue la infancia del León cobarde? ¿Por qué Elphaba, la Bruja del Oeste era verde? ¿Desde cuándo le tiene miedo al agua? ¿Cuál es el origen de los zapatos de Dorothy? ¿Cómo llegó a ser lo que actualmente es el Mago de Oz? ¿Cómo fue que la Bruja del Oeste tuvo monos alados como sirvientes?

Esto entre otras cosas, pero en sí, el libro nos intenta decir cómo es que Elphaba llegó a convertirse en la Malvada Bruja del Oeste. La historia nos muestra en qué circunstancias nació la pobre, cómo fue su infancia, en dónde se educó, qué valores y principios manejaba (porque los tenía, y muy firmes), a quién amó, cómo se metió en problemas hasta que cayó de la gracia de la sociedad por no querer renunciar a sus principios y llegó a ser considerada como una malvada hasta su trágica muerte a manos de una niñita vista por todos como tierna e inocente.

En resumen, el personaje y los motivos de la Bruja expuestos de principio a fin.

Antes de leer el libro vi el musical en Broadway, ahora que lo terminé puedo decir que la adaptación fue magnífica. A pesar de que muchas partes de la novela fueron cambiadas para la puesta en escena, incluso el final del libro y el del musical no tienen nada en común, es posible distinguir el apego a las ideas que planea transmitir la novela.

Me quedo pensando en la frase que Glinda la Buena dice al principio del musical cuando procede a anunciar a los ciudadamos munchkin las circunstancias de la muerte de la Bruja del Oeste:

Are people born wicked? Or do they have wickedness thrust upon them?

Alan

El Libro Negro; Giovanni Papini

ADVERTENCIA

Hace un año me llegó para antes de Navidad una carta firmada por Gog. Procedía de un puerto de Escocia y decía así:

Querido amigo:

El que le escribe no es un fantasma, sino aquel extraño nómada enfermo de los nervios -siempre enfermo y siempre nómada-, a quien conoció usted hace ya veinte años en una casa de salud escondida entre los árboles.

Hace muchos años leí en la edición norteamericana la selección que usted hiciera de las cartas por mí remitidas. Juzgo que la selección fue bastante buena, y he de confesar que en esas viejas páginas volví a hallar gustosamente una lejana imagen de mí mismo, así como también el recuerdo vivo de algunos seres humanos a los que conociera en tiempos pasados. Su libro hizo que me dedicara otra vez a escribir el diario, labor abandonada por las recaídas en mi malestar habitual.

Continué recorriendo la tierra sin meta ni objetivo, tal como antes lo hacía, tomado nota, sin mayor orden, de lo que veía y oía en mis caprichosas y desvariadas peregrinaciones.

Le ruego me haga saber si le agradará leer esta segunda parte de mi diario. También de ella podrá hacer el uso que le agrade, traduciendo y publicando lo que juzgue mejor.

Escriba o telegrafíe a la dirección abajo indicada.
Sinceramente, de Ud. Atto. y S. S.
GOG

Telegrafié en seguida al New Parthenon, la casa de campo del excéntrico multimillonario, haciéndole saber que me agradaría muchísimo recibir y leer lo que tan cortésmente me brindaba. No obtuve respuesta ninguna, pero al cabo de tres meses y desde un puerto de Méjico, me llegó un voluminoso paquete lleno de hojas escritas a máquina. Lo leí todo con suma atención y curiosidad y, al igual que la vez primera, hice una especie de antología de aquel original y abundante diario.

Esa selección es la que ofrezco ahora a los innumerables lectores de Gog esparcidos en todos los Países del mundo, y la titulo: EL LIBRO NEGRO.

II

Le puse ese título, elegido exclusivamente por mí, porque las hojas del nuevo diario corresponden casi todas a una de las edades más negras de la historia humana o sea a los años de la última guerra y del período postbélico. Haré notar que prescindí de algunos fragmentos que me parecieron demasiado escandalosos y dolorosos. Hay en la naturaleza de míster Gog, junto a una morbosa avidez intelectual, un no sé qué de sádico, y de esta su crueldad, aunque más no sea teórica y platónica, quedan trazas incluso en las páginas por mí traducidas.

Procediendo igual que en el pasado, Gog se ha acercado a los hombres más célebres y representativos de nuestro tiempo y las conversaciones mantenidas son casi siempre sorprendentes y reveladoras. En este volumen podrán conocer los lectores, por ejemplo, el pensamiento de Molotov y de Hitler, de Voronov y de Ernest 0. Lawrence, de Pablo Picasso y de Salvador Dalí, de Marconi y de Valery, de Aldous Huxley y de Lin Yutang.

La mayor novedad de esta segunda parte del diario es, si no me equivoco, el descubrimiento de muchas obras de escritores famosos, hasta ahora desconocidas. Gog ha tenido siempre el placer, más aún, la manía de coleccionar. Nos dice que compró en Inglaterra una colección de autógrafos de Lord Everett, colección que sólo contenía trozos y esbozos de obras inéditas, y por su parte, el mismo Gog se ha esforzado por enriquecer esa preciosa colección con otras adquisiciones. Así, pues, los lectores hallarán aquí, por vez primera, noticias referentes a obras, ignoradas por completo hasta el presente, de Cervantes y de Goethe, de William Blake y de Robert Browning, de Stendhal y de Víctor Hugo, de Kierkegaard y de Miguel de Unamuno, de Leopardi y de Walt Whitman. Estas solas e inauditas revelaciones bastarían para que EL LIBRO NEGRO fuera uno de los acontecimientos literarios más singulares de estos tiempos.

Además, e igual que en tiempos pasados, Gog ha encontrado en su camino seres humanos paradojales y lunáticos, preconizadores de nuevas ciencias y nuevas teorías, a cerebrales maniáticos y locos sueltos, a cínicos delincuentes y visionarios. En su conjunto esos seres ofrecen un retrato fantástico y pavoroso, satírico y caricaturesco, pero más que nada, me parece, un retrato sintomático y profético de una época enferma y desesperada más que nunca. Esto que parece diversión, para los espíritus más vigilantes puede ser un saludable adoctrinamiento.

Esta selección hecha en la nueva cosecha de las experiencias de Gog, me parece mucho más sabrosa e importante que la realizada veinte años ha. Me agradaría que esta misma opinión fuera compartida, una vez llegados a la última página, por todos los lectores de EL LIBRO NEGRO.

GIOVANNI PAPINI. Florencia, 5 de noviembre de 1951.
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Lo anterior es la introducción que el mismo Papini hace de su libro. Quién mejor que él para describirlo.


El Libro Negro es la segunda parte de Gog, una obra en la que Papini narra cómo es que conoció al millonario con dicho nombre y las experiencias que éste le relata. Este millonario es una persona que se dedica a recorrer el mundo y a entrevistar a diversas personas respecto a acontecimientos, descubrimientos, hazañas o logros importantes que han hecho y que pueden afectar a la humanidad o la manera de concebir el mundo.

Al estar redactado como una serie de cartas producto de entrevistas que Gog hizo a distintas personas del mundo, muchas de ellas personajes claves de la historia mundial, Papini tiene la libertad de tratar múltiples temas en una sola obra:

En El Libro Negro se tocan cuestiones éticas y morales como la pena de muerte, temas religiosos y teológicos, teoría del arte, bosquejos de obras literarias imaginarias, poesía, poética, filosofía y aguerra, entre otros tantos. Se puede abordar cualquiera de estos temas de acuerdo a la persona a la que se entreviste. En este libro se entrevista a Hitler, lo mismo que a Valéry y a Dalí.

Otro aspecto que me agrada es que al escribir así, Papini puede dejar los temas tan inconclusos como quiera, pues no se compromete a nada. Esto ocurre, por ejemplo, en la entrevista que Gog tiene con Paul Valéry durante un almuerzo de amigos, en la que se desarrolla el tema de la relación entre la filosofóa y la poesía, un tema muy interesante, pero que tiene que quedar inconcluso por una interrupción que sufre Valéry mientras es entrevistado. Otro ejemplo de lo anterior es un bosquejo de una novela de Franz Kafka de la que simplemente se narra la trama de manera muy general pero cuyo final se termina dejando a la imaginación porque el manuscrito que Gog había comprado no estaba completo...

En fin, es un libro que me ha parecido muy interesante y entretenido.

Después de todo, pienso que si tuviera todo el dinero de Gog es muy posible que yo hiciera lo mismo: dedicarme a recorrer el mundo para entrevistar a personas famosas, con ideas fuera de lo común o que pudieran marcar una diferencia para la humanidad simplemente para saber más acerca de lo que piensan. Gog ama la excentricidad en las ideas.

Alan

lunes, 16 de junio de 2008

La historia de Giges según Heródoto

Además de la historia contada por Platón en el Libro II de La República (ver entrada aquí) existe otra narración en cuanto al lidio Giges y la manera en que se hizo con el poder de un reino. Esta versión es contada por Heródoto, y no, aquí no existe un anillo mágico de por medio:

VII. [...] Candaules, hijo de Myrso, a quien por eso dan los griegos el nombre de Myrsilo, fue el último soberano de la familia de los Heráclidas que reinó en Sardes, habiendo sido el primero Argon, hijo de Nino, nieto de Belo y biznieto de Alceo el hijo de Hércules. [...]
VIII. Este monarca perdió la corona y la vida por un capricho singular. Enamorado sobremanera de su esposa, y creyendo poseer la mujer más hermosa del mundo, tomó una resolución a la verdad bien impertinente. Tenía entre sus guardias un privado de toda su confianza llamado Giges, hijo de Dáscylo, con quien solía comunicar los negocios más serios de estado. Un día, muy de propósito se puso a encarecerle y levantar hasta las estrellas la belleza extremada de su mujer, y no pasó mucho tiempo sin que el apasionado Candaules (como que estaba decretada por el cielo su fatal ruina) hablase otra vez a Giges en estos términos: —«Veo, amigo, que por más que te lo pondero, no quedas bien persuadido de cuán hermosa es mi mujer, y conozco que entre los hombres se da menos crédito a los oídos que a los ojos. Pues bien, yo haré de modo que ella se presente a tu vista con todas sus gracias, tal como Dios la hizo.» Al oír esto Giges, exclama lleno de sorpresa: —«¿Qué discurso, señor, es este, tan poco cuerdo y tan desacertado? ¿me mandaréis por ventura que ponga los ojos en mi Soberana? No, señor; que la mujer que se despoja una vez de su vestido, se despoja con él de su recato y de su honor. Y bien sabéis que entre las leyes que introdujo el decoro público, y por las cuales nos debemos conducir, hay una que prescribe que, contento cada uno con lo suyo, no ponga los ojos en lo ajeno. Creo fijamente que la reina es tan perfecta como me la pintáis, la más hermosa del mundo; y yo os pido encarecidamente que no exijáis de mí una cosa tan fuera de razón.»
IX. Con tales expresiones se resistía Giges, horrorizado de las consecuencias que el asunto pudiera tener; pero Candaules replicóle así: —«Anímate, amigo, y de nadie tengas recelo. No imagines que yo trate de hacer prueba de tu fidelidad y buena correspondencia, ni tampoco temas que mi mujer pueda causarte daño alguno, porque yo lo dispondré todo de manera que ni aun sospeche haber sido vista por ti. Yo mismo te llevaré al cuarto en que dormimos, te ocultaré detrás de la puerta, que estará abierta. No tardará mi mujer en venir a desnudarse, y en una gran silla, que hay inmediata a la puerta, irá poniendo uno por uno sus vestidos, dándote entre tanto lugar para que la mires muy despacio y a toda tu satisfacción. Luego que ella desde su asiento volviéndote las espaldas se venga conmigo a la cama, podrás tú escaparte silenciosamente y sin que te vea salir.»
X. Viendo, pues, Giges que ya no podía huir del precepto, se mostró pronto a obedecer. Cuando Candaules juzga que ya es hora de irse a dormir, lleva consigo a Giges a su mismo cuarto, y bien presto comparece la reina. Giges, al tiempo que ella entra y cuando va dejando después despacio sus vestidos, la contempla y la admira, hasta que vueltas las espaldas se dirige hacia la cama. Entonces se sale fuera, pero no tan a escondidas que ella no le eche de ver. Instruida de lo ejecutado por su marido, reprime la voz sin mostrarse avergonzada, y hace como que no repara en ello; pero se resuelve desde el momento mismo a vengarse de Candaules, porque no solamente entre los lidios, sino entre casi todos los bárbaros, se tiene por grande infamia el que un hombre se deje ver desnudo, cuanto más una mujer.
XI. Entretanto, pues, sin darse por entendida, estúvose toda la noche quieta y sosegada; pero al amanecer del otro día, previniendo a ciertos criados, que sabía eran los más leales y adictos a su persona, hizo llamar a Giges, el cual vino inmediatamente sin la menor sospecha de que la reina hubiese descubierto nada de cuanto la noche antes había pasado, porque bien a menudo solía presentarse siendo llamado de orden suya. Luego que llegó, le habló de esta manera: —«No hay remedio, Giges; es preciso que escojas, en los dos partidos que voy a proponerte, el que más quieras seguir. Una de dos: o me has de recibir por tu mujer, y apoderarte del imperio de los lidios, dando muerte a Candaules, o será preciso que aquí mismo mueras al momento, no sea que en lo sucesivo le obedezcas ciegamente y vuelvas a contemplar lo que no te es lícito ver. No hay más alternativa que esta; es forzoso que muera quien tal ordenó, o aquel que, violando la majestad y el decoro, puso en mí los ojos estando desnuda.» Atónito Giges, estuvo largo rato sin responder, y luego la suplicó del modo más enérgico no quisiese obligarle por la fuerza a escoger ninguno de los dos extremos. Pero viendo que era imposible disuadirla, y que se hallaba realmente en el terrible trance o de dar la muerte por su mano a su señor, o de recibirla él mismo de mano servil, quiso más matar que morir, y la preguntó de nuevo: —«Decidme, señora, ya que me obligáis contra toda mi voluntad a dar la muerte a vuestro esposo, ¿cómo podremos acometerle? —¿Cómo? le responde ella, en el mismo sitio que me prostituyó desnuda a tus ojos; allí quiero que le sorprendas dormido.»
XII. Concertados así los dos y venida que fue la noche, Giges, a quien durante el día no se le perdió nunca de vista, ni se le dio lugar para salir de aquel apuro, obligado sin remedio a matar a Candaules o morir, sigue tras de la reina, que le conduce a su aposento, le pone la daga en la mano, y le oculta detrás de la misma puerta. Saliendo de allí Giges, acomete y mata a Candaules dormido; con lo cual se apodera de su mujer y del reino juntamente: suceso de que Arquíloco pario, poeta contemporáneo, hizo mención en sus yambos trímetros.
XIII. Apoderado así Giges del reino, fue confirmado en su posesión por el oráculo de Delfos. Porque como los lydios, haciendo grandísimo duelo del suceso trágico de Candaules, tomasen las armas para su venganza, juntáronse con ellos en un congreso los partidarios de Giges, y quedó convenido que si el oráculo declaraba que Giges fuese rey de los lidios, reinase en hora buena, pera si no, que se restituyese el mando a los Heráclidas. El oráculo otorgó a Giges el reino, en el cual se consolidó pacíficamente, si bien no dejó la Pitia de añadir, que se reservaba a los Heráclidas su satisfacción y venganza, la cual alcanzaría al quinto descendiente de Giges; vaticinio de que ni los lidios ni los mismos reyes después hicieron caso alguno, hasta que con el tiempo se viera realizado.

Los nueve libros de la Historia
Heródoto de Halicarnaso
Libro I. Clío. VII-XIII
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La conducta de Candaules fue bautizada utilizando su nombre. El candaulismo es la práctica sexual en la que un hombre obtiene placer al observar a su mujer copulando o siendo admirada por un tercero.

jueves, 12 de junio de 2008

Requiem; Amado Nervo

¡Oh, Señor! Dios de los ejércitos,
eterno Padre, eterno Rey,
por este mundo que creaste
con la virtud de tu poder;
porque dijiste: la luz sea,
y a tu palabra la luz fue;
porque coexistes con el Verbo,
porque contigo el Verbo es
desde los siglos de los siglos
y sin mañana y sin ayer,
requiem aeternam dona eis, Domine,
el lux perpetua luceat eis!

¡Oh Jesucristo, por el frío
de tu pesebre de Belem,
por tus angustias en el Huerto,
por el vinagre y por la hiel,
por las espinas y las varas
con que tus carnes desgarré,
y por la cruz en que borraste
todas las culpas de Israel;
Hijo del Hombre, desolado,
trágico Dios, tremendo Juez:
requiem aeternam dona eis, Domine,
el lux perpetua luceat eis!

¡Divino Espíritu, Paráclito,
aspiración del gran Iaveh,
que unes al Padre con el Hijo,
y siendo el Uno sois los Tres;
por la paloma de alas níveas,
por la inviolada doncellez
de aquella Virgen que en su vientre
llevó al Mesías Emmanuel;
por las ardientes lenguas rojas
con que inspiraste ciencia y fe
a los discípulos amados
de Jesucristo, nuestro bien:
requiem aeternam dona eis, Domine,
el lux perpetua luceat eis!

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La musicalidad solemne, casi de marcha, de himno, no se puede negar en este poema. Amado Nervo hace un buen uso de los eneasílabos, tan raros en la poesía en español.
Alan

Una paloma al volar; Gabriel Zaid

Una paloma al volar
su dorado pico abría;
todos dicen que me hablaba,
pero yo no le entendía.

1
Dame las alas, paloma,
para volar a tus vuelos,
para subir a los cielos
de otro cielo que no asoma.
Este cielo que me toma,
nieve y silencio temía;
y ha de caer todavía
mientras tu voz se sustraiga,
-Si está cayendo, que caiga,
no ha de durar más de un día.

2
¿Por qué ya no puedo amarte
-ay Amor- sin conocerte,
si en buscarte está la muerte
de saberte y no encontrarte?
¿Por qué de un tiempo a esta parte
en tu nombre está mi suerte?
¿Por qué, si digo no verte,
te pido que si me amas
me digas cómo te llamas
-ay Amor- para quererte?

3
Esta noche callaría,
aunque viniese la muerte.
¿Y el silencio de perderte
con qué voz te cantaría?
Naranja dulce del día,
nocturno limón celeste,
te pido un favor y es éste:
(el que la canción pedía)
que le digas a María
que esta noche no se acueste.
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Lo que me agrada más del poema es la unión de un sentimiento profundo con un lenguaje sencillo y hasta de tono lúdico.

La asociación de las frutas con los astros es magnífica.

Alan

domingo, 8 de junio de 2008

El anillo de Giges; Platón

En este fragmento de La República, al comienzo del Libro II, Glaucón expone ante Sócrates que quienes siguen la justicia lo hacen no por deseo propio o por amor a la misma, sino simplemente porque desean evitar las consecuencias que recaerían sobre ellos al cometer injusticias. Pero… ¿qué si pudiéramos ser libres de esas consecuencias? ¿cómo actuaríamos? He aquí parte del discurso de Glaucón:

Para darnos mejor cuenta de cómo los buenos lo son contra su voluntad, porque no pueden ser malos, bastará con imaginar que hacemos lo siguiente; demos a todos, justos e injustos, licencia para hacer lo que se les antoje y después sigámosles para ver adónde llevan a cada cual sus apetitos. Entonces sorprenderemos en flagrante al justo recorriendo los mismos caminos que el injusto, impulsado -por el interés propio, finalidad que todo ser está dispuesto por naturaleza a perseguir como un bien, aunque la ley desvíe por fuerza esta tendencia y la encamine al respeto de la igualdad. Esta licencia de que yo hablo podrían llegar a gozarla, mejor que de ningún otro modo, si se les dotase de un poder como el que cuentan tuvo en tiempos el antepasado del lidio Giges. Dicen que era un pastor que estaba al servicio del entonces rey de Lidia. Sobrevino una vez un gran temporal y terremoto; abrióse la tierra y apareció una grieta en el mismo lugar en que él apacentaba. Asombrado ante el espectáculo descendió por la hendidura y vio allí, entre otras muchas maravillas que la fábula relata, un caballo de bronce, hueco, con portañuelas, por una de las cuales se agachó a mirar y vio que dentro había un cadáver, de talla al parecer más que humana, que no llevaba sobre sí más que una sortija de oro en la mano; quitósela el pastor y salióse. Cuando, según costumbre, se reunieron los pastores con el fin de informar al rey, como todos los meses, acerca de los ganados, acudió también él con su sortija en el dedo. Estando, pues, sentado entre los demás, dio la casualidad de que volviera la sortija, dejando el engaste de cara a la palma de la mano; e inmediatamente cesaron de verle quienes le rodeaban y con gran sorpresa suya, comenzaron a hablar de él como de una persona ausente. Tocó nuevamente el anillo, volvió hacia fuera el engaste y una vez vuelto tornó a ser visible. Al darse cuenta de ello, repitió el intento para comprobar si efectivamente tenía la joya aquel poder, y otra vez ocurrió lo mismo: al volver hacia dentro el engaste, desaparecía su dueño, y cuando lo volvía hacia fuera, le veían de nuevo. Hecha ya esta observación, procuró al punto formar parte de los enviados que habían de informar al rey; llegó a Palacio, sedujo a su esposa, atacó y mató con su ayuda al soberano y se apoderó del reino. Pues bien, si hubiera dos sortijas como aquélla de las cuales llevase una puesta el justo y otro el injusto, es opinión común que no habría persona de convicciones tan firmes como para perseverar en la justicia y abstenerse en absoluto de tocar lo de los demás, cuando nada le impedía dirigirse al mercado y tomar de allí sin miedo alguno cuanto quisiera, entrar en las casas ajenas y fornicar con quien se le antojara, matar o libertar personas a su arbitrio, obrar, en fin, como un dios rodeado de mortales. En nada diferirían, pues, los comportamientos del uno y del otro, que seguirían exactamente el mismo camino. Pues bien, he ahí lo que podría considerarse una buena demostración de que nadie es justo de grado, sino por fuerza y hallándose persuadido de que la justicia no es buena para él personalmente; puesto que, en cuanto uno cree que va a poder cometer una injusticia, la comete. Y esto porque todo hombre cree que resulta mucho más ventajosa personalmente la injusticia que la justicia. «Y tiene razón al creerlo así», dirá el defensor de la teoría que expongo. Es más: si hubiese quien, estando dotado de semejante talismán, se negara a cometer jamás injusticia y a poner mano en los bienes ajenos, le tendrían, observando su conducta, por el ser más miserable y estúpido del mundo; aunque no por ello dejarían de ensalzarle en sus conversaciones, ocultándose así mutuamente sus sentimientos por temor de ser cada cual objeto de alguna injusticia. Esto es lo que yo tenía que decir.

La República
359b-360d

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Cualquier parecido entre Lord of the Rings y este fragmento es mera coincidencia.

Alan

miércoles, 4 de junio de 2008

Las palabras; Octavio Paz

Dales la vuelta,
cógelas del rabo (chillen, putas),
azótalas,
dales azúcar en la boca a las rejegas,
ínflalas, globos, pínchalas,
sórbeles sangre y tuétanos,
sécalas,
cápalas,
písalas, gallo galante,
tuérceles el gaznete, cocinero,
desplúmalas,
destrípalas, toro,
buey, arrástralas,
hazlas, poeta,
haz que se traguen todas sus palabras.

miércoles, 28 de mayo de 2008

El búho; Juan José Arreola

Antes de devorarlas, el búho digiere mentalmente a sus presas. Nunca se hace cargo de una rata entera si no se ha formado un previo concepto de cada una de sus partes. La actualidad del manjar que palpita en sus garras va haciéndose pasado en la conciencia y preludia la operación analítica de un lento devenir intestinal. Estamos ante un caso de profunda asimilación reflexiva.

Con la aguda penetración de sus garfios el buho aprehende directamente el objeto y desarrolla su peculiar teoría del conocimiento. La cosa en sí (roedor, reptil o volátil) se le entrega no sabemos cómo. Tal vez mediante el zarpazo invisible de una intuición momentánea; tal vez gracias a una lógica espera, ya que siempre nos imaginamos el búho como un sujeto inmóvil, introvertido y poco dado a las efusiones cinegéticas de persecución y captura. ¿Quién puede asegurar que para las criaturas idóneas no hay laberintos de sombra, silogismos oscuros que van a dar en la nada tras la breve cláusula del pico? Comprender al buho equivale a aceptar esta premisa.

Armonioso chapitel de plumas labradas que apoya una metáfora griega; siniestro reloj de sombra que marca en el espíritu una hora de brujería medieval: ésta es la imagen bifronte del ave que emprende el vuelo al atardecer y que es la mejor viñeta para los libros de filosofía occidental.

De: Bestiario
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Me agrada mucho todo el antropomorfismo que puede ser encontrado en el Bestiario de Arreola: la amalgama que existe entre lo humano y lo animal.

Alan

El rinoceronte; Juan José Arreola

El gran rinoceronte se detiene. Alza la cabeza. Recula un poco. Gira en redondo y dispara su pieza de artillería. Embiste como ariete, con un solo cuerno de toro blindado, embravecido y cegado, en arranque total de filósofo positivista. Nunca da en el blanco, pero queda siempre satisfecho de su fuerza. Abre luego sus válvulas de escape y bufa a todo vapor.

(Cargados con armadura excesiva, los rinocerontes en celo se entregan en el claro del bosque a un torneo desprovisto de gracia y destreza, en el que sólo cuenta la calidad medieval del encontronazo.)

Ya en cautiverio, el rinoceronte es una bestia melancólica y oxidada. Su cuerpo de muchas piezas ha sido armado en los derrumbaderos de la prehistoria, con láminas de cuero troqueladas bajo la presión de los niveles geológicos. Pero en un momento especial de la mañana, el rinoceronte nos sorprende: de sus ijares enjutos y resecos, como agua que sale de la hendidura rocosa, brota el gran órgano de vida torrencial y potente, repitiendo en la punta los motivos cornudos de la cabeza animal, con variaciones de orquídea, de azagaya y alabarda.

Hagamos entonces homenaje a la bestia endurecida y abstrusa, porque ha dado lugar a una leyenda hermosa. Aunque parezca imposible, este atleta rudimentario es el padre espiritual de la criatura poética que desarrolla, en los tapices de la Dama, el tema del Unicornio caballeroso y galante.

Vencido por una virgen prudente, el rinoceronte carnal se transfigura, abandona su empuje y se agacela, se acierva y se arrodilla. Y el cuerno obtuso de agresión masculina se vuelve ante la doncella una esbelta endecha de marfil.

De: Bestiario
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Me agrada mucho todo el antropomorfismo que puede ser encontrado en el Bestiario de Arreola: la amalgama que existe entre lo humano y lo animal.

Alan

viernes, 23 de mayo de 2008

Paradise Lost; John Milton

Uno de mis poemas favoritos. Al parecer, uno de los últimos grandes poemas épicos que se han escrito. En opinión de algunos, un intento torpe de querer imitar los versos épicos de la antigüedad ajustando, por ejemplo, la sintaxis del inglés a la del latín. Otros hablan de Milton como el poeta que se perdió en su propio paraíso. Lo que sea de cada quién...

El poema narra la historia de la caída de Adán y Eva y su salida del paraíso, pero abordándola desde una temática y una perspectivas distintas a las acostumbradas.

Para empezar, tenemos que el "héroe" de la historia es el diablo. Sí, pobre diablo... él es el que se tiene que aventar toda una odisea para hacer caer a Adán y Eva porque ninguno de los otros demonios se anima...

La historia comienza con los ángeles caídos en el lago de fuego, donde examinan su situación y después de una larga deliberación (para la que se crea el Pandemonium) deciden hacer caer a la nueva creación de Dios. Ahí es donde nadie se anima y dejan que el diablo vaya solo.

La siguiente parte de los libros narra los periplos de Satán en su viaje en búsqueda del hombre, su paso por las regiones del caos y del abismo, su encuentro con la muerte y el pecado y su intrusión en el huerto del Edén. Despúes se pasa al tema del hombre, cómo era la vida de Adán y Eva en el paraíso y su relación con Dios.

Existen partes también donde la historia nos remonta al pasado (cómo cayeron algunos de los ángeles) o al futuro (cómo Cristo redimiría al hombre después de la caída).

Me gusta este poema porque integra elementos muy diversos para crear literatura. Es como si Milton se hubiera propuesto contar el Génesis en verso, pero combinándolo también con nociones de mitología de diversas culturas, como la griega, la egipcia y la de otros pueblos semíticos.

Al igual que la Divina Comedia, también plantea la ubicación de diversas regiones dentro de la cosmogonía judeo-cristiana: el lago de fuego, la tierra, las regiones de los astros, el cielo, el paraíso, la región del caos y de la muerte, el limbo, etc.

Esta obra incluye nociones de descubrimientos y conocimientos científicos como la pólvora y la astronomía.

Además del Génesis, Milton hace referencia a otros libros de la Biblia, como el Apocalipsis o los Evangelios de acuerdo a lo que quiera narrar en el relato. Se evidencia la mestría que el autor tiene en el conocimiento de la Biblia al integrarla e incluso dar interpretaciones teológicas, por ejemplo, en cuanto al tema de la redención, a lo largo del poema.

El poema es desbordante en imaginación y acción en algunos de sus pasajes. Tanto o más que en algunos comics (o películas de super héroes) de la actualidad:

Ángeles que luchan fieramente y que al herirse y abrir sus cuerpos derramando fluidos éstos vuelven a sanar.

Flashbacks y saltos en el tiempo de la historia.

Visualizaciones de lo que ocurriría en el futuro con Adán y Eva.

Los métodos de combate de los ángeles son producto de un gran ingenio, como cuando se narra que los ángeles caídos inventan la pólvora para guerrear contra los ángeles de Dios y cómo es que éstos responden al uso de la "tecnología" por parte de sus enemigos.

La descripción de la cosmogonía del Universo es ingeniosa y original.

La mezcla de elementos de la literatura clásica griega y latina para narrar una historia bíblica me encantó.

El personaje del diablo en sus momentos de introspección y en las penurias de su viaje deja relucir a veces un carisma especial, al igual que el motivo por el que se maneja en la historia que Adán y Eva cayeron, muy desviado del bíblico, pero eso le da un toque original, casi romántico.

En resumen, amo Paradise Lost.

Alan

P.D. Si lo van a leer en español, por favor, se los advierto: NO LO HAGAN EN UNA TRADUCCIÓN CON RIMA. ¡ES SIMPLEMENTE INSOPORTABLE RIMAR A LO LARGO DE TODO EL POEMA! No sé a quién se le ocurrió añadir rima a la traducción si ésta no la tiene en el inglés.

jueves, 22 de mayo de 2008

Amor constante más allá de la muerte; Francisco de Quevedo


Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera

dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas, que humor a tanto fuego han dado,
medulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
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En cuanto al tema del amor, este es uno de los poemas más exagerados que existen en español, y uno de los más bellos.

Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios, y justifica su divertimiento a las musas; Sor Juana Inés de la Cruz

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que vencida
es despojo civil de las edades
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.

El pastorcico; San Juan de la Cruz


I

Un pastorcico solo está penado

ageno de plazer y de contento
y en su pastora puesto el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.

II

No llora por averle amor llagado

que no le pena verse así affligido
aunque en el coraçón está herido
mas llora por pensar que está olbidado.

III

Que sólo de pensar que está olbidado
de su vella pastora con gran pena
se dexa maltratar en tierra agena
el pecho del amor mui lastimado!

IV

Y dize el pastorcito: ¡Ay desdichado
de aquel que de mi amor a hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia
y el pecho por su amor muy lastimado!

V

Y a cavo de un gran rato se a encumbrado

sobre un árbol do abrió sus braços vellos
y muerto se a quedado asido dellos
el pecho del amor muy lastimado.
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A pesar de que el pastorcico fue tierno y mostró su amor me encanta y admira cómo es que puede declarar con tanta firmeza la estrofa cuarta.

Pastorcico: los únicos dolores que puedo causarte son el del olvido y el de mi propio sufrimiento. Espero nunca hacerlo, no dejarte con el pecho del amor muy lastimado...

Alan

En panne; Amado Nervo

Atiborrado de filosofía,
por culpa del afán que me devora,
yo, que ya me sabía
dos gramos del vivir, nada sé ahora.

De tanto preguntar
el camino a los sabios que pasaban,
me quedé sin llegar,
mientras tantos imbéciles llegaban...

Revolución; León Felipe

Siempre habrá nieve altanera
que vista el monte de armiño
y agua humilde que trabaje
en la presa del molino.

Y siempre habrá un sol también
—un sol verdugo y amigo—
que trueque en llanto la nieve
y en nube el agua del río.

viernes, 16 de mayo de 2008

Pensamiento y consecuencia en el caso de Dios...

Dios es el único, dicen los teólogos, que no experimenta ninguna solución de continuidad entre pensamiento y consecuencia. Lo que Él piensa es.

George Steiner
Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento
FCE y Ediciones Siruela
2007
Pág. 50

Respecto a la omnipotencia divina

...bajo la omnipotencia de Dios no cae lo que implica contradicción.

Tomás de Aquino
Summ. Theol. Ia. Q XXV, Art 4

De acuerdo al Aquinate, Dios no puede hacer que algo sea y no sea; que sea verdad y sea mentira, por ejemplo.

jueves, 15 de mayo de 2008

Entre los griegos, no sólo los dioses tomaban formas de animales y se aparecían en sueños...

Si al correr del tiempo, no se le pueden perdonar algunas injusticias, es que a los fundadores, los que con su palabra decidieron la suerte de los siglos, no les sea dado el poder contemplar su obra. Así Platón, con esta estrofa, con esta sola estrofa, la más platónica, la más poética también, de toda la poesía humana:

¡
Oh cristalina fuente
si en estos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!

En tan breves palabras está todo Platón y toda la poesía.

Todo hombre de talla gigantesca, todo aquél que ha decidido con su palabra o con su obra la suerte de la historia humana, tiene su leyenda por la cual, su nombre desciende hasta la más obscura ignorancia. La leyenda es la forma piadosa del conocimiento, porque merced de ella, todo hombre participa, en algún modo, de la verdad y de la historia. Muchas gentes no saben de Platón, sino una leyenda que las hojas del Almanaque reproducen alguna vez: Platón se anunció a su maestro, Sócrates, antes de su encuentro con él, en un sueño; en un sueño, bajo la forma de blanco cisne. Reprimamos la sonrisa incrédula de los que han leído mucho y se han ensoberbecido por ello. Porque un cisne es un ángel castigado; un ángel inmovilizado que no ha perdido su pureza, ni sus alas. Unas alas incoherentes, demasiado grandes para tan leve cuerpo, al que no consiguen, sin embargo, arrastrar hacia lo alto y que más que órgano son señal, nostalgia de una perdida naturaleza. Y alguien, ha podido soñar con Platón sintiéndole detrás de dos criaturas las más diferentes: un toro y un blanco cisne. El toro de la sangre y de la muerte, transformándose en la pureza alada, pero problemática, de la filosofía.

María Zambrano
Filosofía y Poesía
Mística y Poesía (fragmento)
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¡ADORO este fragmento! Zambrano utiliza de un modo admirable la leyenda que circula en torno a Platón para reforzar con imágenes deslumbrantes la idea que venía desarrollando a lo largo de esta porción de su ensayo: reconciliar la mística platónica con la poesía.

Yo también quisiera unas enormes alas... alas más fuertes que el peso mi cuerpo...

Por otro lado, me pongo a pensar qué ocurriría, qué sentirían los fundadores de nuestra civilización al ver aquello que han producido a través de lo que hicieron en el pasado...

De entre todos ellos viene a mi mente Jesucristo cuando de él se afirma que verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho (Isaías 53:11).

Reflexión teológica respecto al acuerdo categórico con el ser, el kistch y la mierda

Transcribo aquí una porción de La Insoportable levedad del ser, de Milan Kundera. No tengo el libro a la mano, por lo que tomé el texto del blog Divino Relojero:

La disputa entre quienes afirman que el mundo fue creado por Dios y quienes piensan que surgió por sí mismo se refiere a algo que supera las posibilidades de nuestra razón y nuestra experiencia. Mucho más real es la diferencia que divide a los que dudan acerca del ser que le fue dado al hombre (por quien quiera que fuera y en la forma que fuera) y a los que están incondicionalmente de acuerdo con él.

En el trasfondo de toda fe, religiosa o política, está el primer capítulo del Génesis, del que se desprende que el mundo fue creado correctamente, que el ser es bueno y que, por lo tanto, es correcto multiplicarse. A esta fe la denominamos acuerdo categórico con el ser.

Si hasta hace poco la palabra mierda se reemplazaba en los libros por puntos suspensivos, no era por motivos morales. ¡No pretenderá usted afirmar que la mierda es inmoral! El desacuerdo con la mierda es metafísico. El momento de la defecación es una demostración cotidiana de lo inaceptable de la Creación. Una de dos: o la mierda es aceptable (¡y entonces no cerremos la puerta del water!), o hemos sido creados de un modo inaceptable.

De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este ideal estético se llama kitsch. Es una palabra alemana que nació en medio del sentimental siglo diecinueve y se extendió después a todos los idiomas. Pero la frecuencia del uso dejó borroso su original sentido metafísico, es decir: el kitsch es la negación absoluta de la mierda; en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable.
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Lo curioso del punto de Kundera es cuando sólo otorga dos alternativas para interpretar la mierda: o es aceptable […] o hemos sido creados de un modo inaceptable.

La interpretación cristiana del Génesis considera un elemento más: la caída del hombre. Así, el acuerdo categórico con el ser está contenido en los primeros capítulos del Génesis, pero también lo está un castigo por haber desobedecido a Dios. Una interpretación que puede ser dada a este castigo es un cambio en la configuración original de la Creación: si Dios le anunció al ser humano dolores, sudor y sufrimiento es porque éstos antes no existían, lo que podría dejar un lugar para el problema de la mierda, o más bien, para la naturaleza con que ésta es considerada, como ocurre con el sexo:



Dios le dio la instrucción al hombre, antes de su caída, de multiplicarse, por lo que la capacidad de reproducción existía antes de la caída y era buena. Cuando el hombre cayó se dio cuenta de su desnudez y la ocultó. Entonces el sexo, algo necesario, fue visto de un modo distinto a como originalmente había sido planeado, no había acuerdo categórico con nuestro ser.


Si queremos reducir esto a algo más simbólico tenemos:

Una capacidad que el ser humano consideraba necesaria se sigue viendo como tal, pero rodeada de una culpabilidad o molestia al efectuarla. Entonces, tenemos que parte de nuestro propio ser nos molesta: para ser nosotros mismos, para existir, nos enfrentamos a ciertos aspectos de nuestro propio ser que no podemos aceptar. Tal vez sea esto lo que lleva a Kundera plantearse las dos alternativas.

Es casi imposible aceptar la primera, pero es dolorosísimo resignarse a la segunda: que fuimos creados (o que simplemente somos) de un modo inaceptable.

Ahora bien, si la explicación del sexo no funciona porque alguien puede decir que los tiempos en que se consideraba prohibido o parte inaceptable nuestro ser están pasando, ¿qué puede decir quien así piense de la mierda? La aceptación de la mierda sería un problema más patente para nuestro ser que el sexo. Kundera hace bien al considerar la mierda como uno de los más grandes problemas teológicos que existen, tal vez incluso más grande que el problema del mal, y hasta aquí podemos llegar…

Retomando la respuesta que provee el cristianismo, el problema y su solución no son tan difíciles de abordar (aunque tal vez sí de asumir): el problema existencial de la no aceptación de partes de nuestra propia naturaleza es producto de la caída que sufrimos, pero en el principio todo nuestro ser era aceptable para nosotros mismos. Este problema no tendrá solución hasta que venga la restauración de todas las cosas. Hasta ese entonces preferiría seguir dejando cerrada la puerta del excusado…

Alan

martes, 13 de mayo de 2008

Elías; Nellie Campobello

Sólo para situarlos en el contexto: este relato es parte del libro Cartucho, de Nellie Campobello. El libro se compone de múltiples cuadros de la Revolución Mexicana desde la perspectiva de una niña que se desenvolvió en ese ambiente.
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Alto, color de canela, pelo castaño, ojos verdes, dos colmillos de oro -se los habían tirado en un combate cuando se estaba riendo. Gritaba mucho cuando andaba a caballo; siempre se emborrachaba con sotol. ¡Viva Elías Acosta!, gritaban las gentes cuando él pasaba por las calles de la Segunda del Rayo. Elías era el tipo de hombre bello, usaba mitasas de piel de tigre, una pistola nueva y la cuera de los generales y coroneles. Cuando quería divertirse se ponía a hacer blanco en los sombreros de los hombres que pasaban por la calle. Nunca mató a nadie: era jugando y no se disgustaban con él.

Elías Acosta era famoso por villista, por valiente y por bueno. Nació en el pueblo de Guerrero, el estado de Chihuahua, sabía llorar al recuerdo de su mamá, se reía cuando peleaba y le decían loba. Era bastante elegante, yo creo que miles de muchachas se enamoraban de él. Un día, muy borracho, pasando por la casa a caballo, se apeó. Se sentó en el borde de una ventana. Pintó muchos monos para regalárnoslos. Luego escribió el nombre de todos y dijo que iba a ser nuestro amigo. Nos regaló a cada uno una bala de su pistola. Tenía el color de la cara muy bonito: parecía un durazno maduro. Su asistente le ayudó a subir a su caballo. Se fue cantando. Ese día él había hecho un blanco.

De: Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de México.
I. Hombres del norte

viernes, 9 de mayo de 2008

Jubilate Agno (fragmento, My Cat Jeoffry); Christopher Smart

For I will consider my Cat Jeoffry.
For he is the servant of the Living God duly and daily serving him.
For at the first glance of the glory of God in the East he worships in his way.
For this is done by wreathing his body seven times round with elegant quickness.
For then he leaps up to catch the musk, which is the blessing of God upon his prayer.
For he rolls upon prank to work it in.
For having done duty and received blessing he begins to consider himself.
For this he performs in ten degrees.
For first he looks upon his forepaws to see if they are clean.
For secondly he kicks up behind to clear away there.
For thirdly he works it upon stretch with the forepaws extended.
For fourthly he sharpens his paws by wood.
For fifthly he washes himself.
For sixthly he rolls upon wash.
For seventhly he fleas himself, that he may not be interrupted upon the beat.
For eighthly he rubs himself against a post.
For ninthly he looks up for his instructions.
For tenthly he goes in quest of food.
For having consider'd God and himself he will consider his neighbour.
For if he meets another cat he will kiss her in kindness.
For when he takes his prey he plays with it to give it a chance.
For one mouse in seven escapes by his dallying.
For when his day's work is done his business more properly begins.
For he keeps the Lord's watch in the night against the adversary.
For he counteracts the powers of darkness by his electrical skin and glaring eyes.
For he counteracts the Devil, who is death, by brisking about the life.
For in his morning orisons he loves the sun and the sun loves him.
For he is of the tribe of Tiger.
For the Cherub Cat is a term of the Angel Tiger.
For he has the subtlety and hissing of a serpent, which in goodness he suppresses.
For he will not do destruction, if he is well-fed, neither will he spit without provocation.
For he purrs in thankfulness, when God tells him he's a good Cat.
For he is an instrument for the children to learn benevolence upon.
For every house is incomplete without him and a blessing is lacking in the spirit.
For the Lord commanded Moses concerning the cats at the departure of the Children of Israel from Egypt.
For every family had one cat at least in the bag.
For the English Cats are the best in Europe.
For he is the cleanest in the use of his forepaws of any quadruped.
For the dexterity of his defence is an instance of the love of God to him exceedingly.
For he is the quickest to his mark of any creature.
For he is tenacious of his point.
For he is a mixture of gravity and waggery.
For he knows that God is his Saviour.
For there is nothing sweeter than his peace when at rest.
For there is nothing brisker than his life when in motion.
For he is of the Lord's poor and so indeed is he called by benevolence perpetually--
Poor Jeoffry! poor Jeoffry! the rat has bit thy throat.
For I bless the name of the Lord Jesus that Jeoffry is better.
For the divine spirit comes about his body to sustain it in complete cat.
For his tongue is exceeding pure so that it has in purity what it wants in music.
For he is docile and can learn certain things.
For he can set up with gravity which is patience upon approbation.
For he can fetch and carry, which is patience in employment.
For he can jump over a stick which is patience upon proof positive.
For he can spraggle upon waggle at the word of command.
For he can jump from an eminence into his master's bosom.
For he can catch the cork and toss it again.
For he is hated by the hypocrite and miser.
For the former is afraid of detection.
For the latter refuses the charge.
For he camels his back to bear the first notion of business.
For he is good to think on, if a man would express himself neatly.
For he made a great figure in Egypt for his signal services.
For he killed the Ichneumon-rat very pernicious by land.
For his ears are so acute that they sting again.
For from this proceeds the passing quickness of his attention.
For by stroking of him I have found out electricity.
For I perceived God's light about him both wax and fire.
For the Electrical fire is the spiritual substance, which God sends from heaven to sustain the bodies both of man and beast.
For God has blessed him in the variety of his movements.
For, tho he cannot fly, he is an excellent clamberer.
For his motions upon the face of the earth are more than any other quadruped.
For he can tread to all the measures upon the music.
For he can swim for life.
For he can creep.

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La cotidiana magnificencia de una criatura supone ya una alabanza al creador, según se ve en el poema. La criatura alaba con el simple hecho de ser, y el poeta ejerce su función al contemplar esa alabanza y describirla. Después, yo mismo contemplo que el autor alaba al Creador al apreciar su obra y al reconocer un atributo de creatividad y de considerar bellos el fondo y la forma del poema. Luego, si alguien lee este post en el blog puede contemplar que yo mismo alabo al Creador si contempla lo positivo o de virtud que existe en este espacio y si observa algunos otros atributos de la divinidad en mí, o en mi labor, por ínfimos que sean.La persona que luego de esto observe...

Bueno, mejor ahí le dejamos...

Después me enteré que Christopher Smart padecía un desorden mental relacionado con una fijación con lo religioso a tal grado que tuvo que ser internado en un asilo. Uno de sus más famosos poemas, A song to David, fue escrito mientras estuvo ahí.

Alan

jueves, 8 de mayo de 2008

Arte de traducir; Juan Antonio González-Iglesias


Debemos celebrar las traducciones afortunadas.
Como el Précis de décomposition
de Cioran, convertido
en Breviario de podredumbre.
En momentos de máxima inseguridad cultural
el arte de traducir se erige
en última forma de conocimiento.
Ahora que la torre de la historia
sufre asedios que pueden ser los definitivos,
hemos de recurrir a los especialistas
y a quienes los traducen
sin prisa y con audacia
intuyendo el sentido final de los escritos.
Para comprender todo
lo que ocurre estos años,
basta con este libro
de Arnaldo Momigliano
que trata de otra época:
The Alien Wisdom, que alguien bellamente
ha traducido La sabiduría
de los bárbaros.

De: Eros es más

Caballo de Letras se vuelve bilingüe

Así es, queridos lectores. Caballo de Letras será conocido también como The Horse Writer, que será una traducción de este blog al idioma inglés con el fin de que el contenido sea accesible a un mayor número de lectores. La dirección electrónica de The Horse Writer es:

http://thehorsewriter.blogspot.com/

No fue fácil elegir este nombre, pues traducir Caballo de Letras como The Horse of Letters traería a la mente un caballo del antiguo servicio de correos antes que una asociación con la palabra letras tal y como se entiende en español.

Traduttore, traditore... el traductor es un traidor. Y sí, estoy convencido de que tampoco es fácil llevar a otro idioma este blog debido al tipo de contenido y a que incluso el original no se encuentra totalmente en español.

A propósito de esto, pido disculpas a algunos lectores, pues es muy molesto encontrarse a media lectura con un idioma que se desconoce cuando se supone que el contenido del texto debería estar en nuestra lengua. Esto sucede a menudo en literatura, pues no siempre se poseen traducciones a nuestro idioma. Por otro lado, cuando cito algún texto prefiero hacerlo directamente en el idioma en que lo leí.

Lo que se traducirá de modo seguro serán mis propios comentarios. No obstante, se aprovechará esta oportunidad para reclasificar el contenido de ambos blogs: si existe algún fragmento en un idioma ajeno al de cada blog y es posible tener acceso a una traducción en algún idioma de dichos blogs, se colocará la traducción correspondiente a cada uno. En caso de que no se tenga a la mano una traducción previamente publicada podrán ocurrir dos cosas: o se dejará el contenido en el idioma original, o lo que es menos problable y recomendable, sabiendo que la traducción misma es un arte (máxime en poesía), los colaboradores del blog (Adrienne Saur y yo)intentaremos traducir el fragmento.

Sólo se les pide paciencia, pues definitivamente es difícil que en el blog en inglés aparezcan los posts al mismo ritmo que lo hacen en el original.

Alan

martes, 6 de mayo de 2008

Lectura indiscriminada ¿o volver a la censura?; Héctor Zagal Arreguín

Ensayo.

No coloco el texto aquí debido a que su tamaño hace que sea más cómodo leerlo directamente en alguna página Web (de todos modos, no es extenso, se lee en menos de 10 minutos), por ejemplo esta:

http://www.mercaba.org/ARTICULOS/lectura_indiscriminada.htm
(Advierto que tiene errores de tipografía, pero de todos modos es buena opción.)

En él se tratan temas como: ¿deberíamos leer indiscriminadamente? Es decir, ¿leer todo lo que cae en nuestras manos? ¿Incluso los libros que son considerados como obras literarias o de una calidad más que probada deberían ser sometidos a prueba por nuestra moral o tradiciones para que éstas dicten si valen la pena ser leídos o no? ¿Qué alternativas hay a la censura sobre los libros considerados como malos? En diversos momentos el autor enfoca el contenido de su ensayo a lectores de la fe católica (siempre aparecen como ejemplos recurrentes), pero es innegable que el contenido tiene aplicación general.

El tono es muy ameno, gracioso, divertido. A veces sí creo que sus comparaciones parten de clichés, pero precisamente funcionan por eso: un estereotipo es lenguaje común en el que se apoya para ejemplificar algo, aunque sí puede llegar a herir corazoncitos…

Por ejemplo… ¿por qué asociar el irse de backpack a la Tarahumara con algo bueno? Me causa curiosidad también cuando el autor dice que Es absurdo que un católico que jamás ha leído el Evangelio, lea De servo arbitrio de Lutero. Tan absurdo como que alguien se pueda considerar católico sin haber leído el Evangelio (teniendo la capacidad de hacerlo, claro está).

Bueno, tengo que irme ahora. Intentaré encontrar una justificación para no sentirme un lector irresponsable si se me antoja leer Les Onze Mille Verges de Apollinaire…

lunes, 5 de mayo de 2008

Dormir; Amado Nervo

¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño
es un estado de divinidad.
El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,
amigo, es gran deseo de dormir.

El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada «Realidad». Despiertos
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos
cada uno está en su mundo,
en su exclusivo mundo:
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!).

Ni el ser más adorado
puede entrar con nosotros por la puerta
de nuestro sueño. Ni la esposa misma
que comparte tu lecho
y te oye dialogar con los fantasmas
que surcan por tu espíritu
mientras duermes, podría,
aun cuando lo ansiara,
traspasar los umbrales de ese mundo,
de tu mundo mirífico de sombras.
¡Oh, bienaventurados los que duermen!
Para ellos se extingue cada noche,
con todo su dolor el universo
que diariamente crea nuestro espíritu.
Al apagar su luz se apaga el cosmos.

El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso...

Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso.
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones...
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.

No turbes, pues, mi paz con tus discursos,
amigo: mucho sabes;
pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!
No quiero gloria ni heredad ninguna:
yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir...

Physiologus. The Greek and Armenian Versions with a Study of Translation Technique; Gohar Muradyan

El Physiologus es un bestiario medieval. En él se narran historias de animales y cómo es que sus hábitos se pueden relacionar con pasajes de la Biblia que hablan acerca de la conducta del hombre, de Jesucristo o a veces del diablo. Todo esto con el fin de transmitir una enseñanza a los creyentes cristianos de cómo debería ser su conducta.

Se le dio el nombre de Physiologus porque en el libro, se habla de lo que “el fisiólogo” dijo respecto a los animales. Ahora bien, a pesar del nombre, por supuesto que no puede ser tomado como un libro científico, sino más bien moralizante. Aun así, es entretenido.

He aquí un fragmento de la traducción directa de la versión armenia al inglés:


Concerning the Chalandrius

There is a bird called chalandrius mentioned in the Deuteronomy (cf. Dt. 14:18 “heron”).
Physiologus says: it is entirely white and there is absolutely no blackness in it. The excrements of its bowels cure blind eyes.
And it is found in the courts of kings.
If someone is ill, when they take the bird before the ill man, and if the illness is fatal, the chalandrius turns its face away, and everyone knows that he is going to die.
And if the ill man is going to live, the chalandrius stares at him and the ill man–at the chalandrius;
and the chalandrius absorbs the sickness of the ill man, and the sickness is cured, and the ill man lives.
Chalandrius is indeed a nice example of the Saviour;
for our Lord is entirely white, and there is no blackness in him,
as he himself said: “the ruler of this world is coming. He will find nothing against me” (cf. John 14:30).
For he came from heaven to the Jews, and they rejected his divinity from themselves.
He came to the Gentiles, and “he took our illness and cured our diseases (cf. Mt. 8:17), ascended the cross,
whence he “ascended on high and he made captivity captive” (cf. Ps. 68:18, Eph. 4:8).
“He came to his own home, and his people received him not” (John 1:11).
So Physiologus spoke well about the chalandrius.
But perhaps you will say: chalandrius is unclean; how does he represent Christ?
The dragon is unclean (cf. Deut. 14); and how did bear witness and say: “Just as Moses lifted up the serpent in the wilderness, so must the Son of Man be lifted up”? (John 3:14).
But there is something good in the serpent, for it is wise (cf. Gen. 3:1), and in the lion too, for it is mighty, and in the sheep, for it is gentle.
For all creatures are twofold, good and bad.

Physiologus. The Greek and Armenian Versions with a Study of Translation Technique.
Gohar Muradyan
Págs. 144-145
Peeters 2005

lunes, 28 de abril de 2008

Cuando los elementos de una historia se reducen a UNO SOLO

De acuerdo a la doctrina del cristianismo, Dios siempre ha sido, pues desde el principio ya era. Entonces, desde el principio Dios siempre se tuvo a sí mismo. Dice también el apóstol Juan que Dios es amor, por lo que el amor desde el principio fue.

¿Amor? El amor procede de alguien y se dirige hacia un objeto amado. Si Dios desde el principio se tuvo a sí mismo, tuvo entonces que haberse amado a sí mismo para que fuera posible decir que hubo amor, porque él mismo era amor. Tenemos entonces que de la fuente del amor emana el amor y se dirige hacia la misma fuente del amor. No obstante, podemos distinguir dos aspectos del amor mismo: el amor amante y el amor amado. Uno es el que da y otro el que recibe ese mismo amor, ambos aspectos formando parte del amor mismo. El cristianismo identifica al dador de todo como al Padre y al que recibe todo de éste como al Hijo. El Hijo lo recibe todo para a su vez entregarlo al Padre, pues a Él mismo pertenecen todas las cosas. Ahora bien, en la interacción del Padre y el Hijo existe el vínculo del amor mismo, como ya se dijo: el amor que se da y se recibe. Al ser Dios amando a Dios tenemos que el vínculo y la magnitud del amor es tan fuerte que no se puede pensar en esa relación como en un simple vínculo, sino que ese vínculo es tan real, patente y contiene tanto de ambas personas que el vínculo mismo es una persona, el espíritu que procede de aquella relación: el Espíritu Santo.

Tenemos entonces dentro de la teología cristiana que toda la historia, todo el fluir del tiempo y el espacio están contenidos en Dios mismo, quien se ama a sí mismo a través de sí mismo. Todo el transcurso y la trama de la historia del cosmos se puede reducir a una sola palabra según dicha teología: Dios.

¿Por qué digo esto? Bueno, algo de literatura hay en ello. Después de esta descripción de la Trinidad se me vinieron a la mente los elementos que existen en una narración. Por lo general las historias se estructuran así:

Hay un protagonista que está en búsqueda de un objeto del deseo, algo que le ha sido robado por alguien. Alguien le encomienda la tarea a ese protagonista, por lo general el dueño legítimo del objeto. El protagonista se lanza a la tarea de ir a buscarlo y tiene que sortear varios peligros con la ayuda de otro u otros personajes, uno que está a su lado para asistirlo y otro que lo entrena y es una especie de guía. Al final lucha con su antagonista, recupera su objeto y vive feliz para siempre.

Esta es la típica historia del caballero que tiene que rescatar a una doncella, hija de un rey que la ha prometido en matrimonio a quien logre arrebatarla de las fauces de un monstruo. El caballero es ayudado por su fiel amigo y escudero y entrenado por un antiguo maestro. El caballero emprende un largo viaje lleno de peligros hasta que llega a la guarida del monstruo, lucha contra él y lo vence, rescata a la princesa y vive feliz para siempre.

Pero ahora… ahora es posible crear historias como la que nos narra la teología, basadas en una sola persona: nosotros mismos.

Y sí, suena asqueroso, es una de las palabras que odio con toda el alma y una de las cosas en las que menos creo. Pero bueno, sin más preámbulos... damas y caballeros, con ustedes:

LA AUTOAYUDA

Yo mismo me siento frustrado porque no soy feliz al haber perdido o no estar satisfecho con parte de mí mismo. Entonces, emprendo una búsqueda para reencontrarme conmigo mismo. Para lograrlo tengo que ser capaz de enfrentarme a mí mismo, pues soy el causante de mi propia insatisfacción, problemática y traumas. Para ello, acude en mi auxilio mi propia persona a través de la autoayuda, pues no veo otra forma de llegar a mí. Yo mismo soy mi propio guía meditando respecto a mí mismo, pues nadie más entiende lo que debo hacer, los problemas propios que tengo que sortear ni la manera de luchar conmigo mismo. Al final de mi búsqueda lucho contra mí mismo y lo negativo que represento para reencontrarme conmigo mismo, y una vez que me tengo y me he reencontrado, puedo ser feliz para siempre.
Alan

domingo, 27 de abril de 2008

Si leer fuera como comer... ¿qué platillo sería cada autor?

En una ocasión (estoy cansado, así que me permitiré comenzar con un lugar común), discutiendo con un amigo acerca de cuál poeta era nuestro favorito, si Góngora o Quevedo, le dije que yo prefería los poemas de Góngora porque me agradaba su complejidad, pues era divertido ir descubriendo qué demonios quieren decir, aunque claro, no sin la ayuda de una buena edición crítica. Se me ocurrió decirle también que si leer a Góngora fuera como comer un platillo, yo lo compararía a degustar una langosta (hoy me arrepiento de esa comparación), pues se deben retirar primero las diversas partes del caparazón antes de poder probar la carne para luego venirnos a dar cuenta de que aunque sabe bien realmente el contenido es poco comparado con el tamaño del animal. Eso es lo que yo experimentaba al leer a Góngora.

Mi amigo se rió y me dijo que si leer las Soledades era como comer langosta, entonces leer un cuento de Cortázar era como comer taquitos de suadero...

Hace poco me encontré con una amiga (Crayola, la autora de imágenes de cera) y le platiqué lo sucedido. Simplemente me dijo:

¿Cortázar? ¡Cortázar es una torta de jamón!
Alan

Haiku de la rana que salta a un estanque; Matsuo Bashō


Un viejo estanque.
Se zambulle una rana:
ruido del agua.


Este es uno de los haikus más conocidos y bellos de Bashō.

He aquí otra traducción de Octavio Paz y Hayashiya Eikichi (más de este último, pues se supone que Paz no sabía japonés):

Un viejo estanque:
salta una rana ¡zaz!
chapaleteo.

En lo personal, prefiero la primera.

La tumba de Keats; Juan Carlos Mestre

Poesía. Juan Carlos mestre, además de ser poeta, es artista visual (bueno, si nos ponemos muy retóricos y amantes de manifiestos podríamos decir que todo poeta es un artista visual porque construye imágenes con palabras) y esto se refleja cabalmente en esta obra: el contenido de este libro, formado por un único y largo poema, se desborda de imágenes, una sucede a otra sin piedad, sin descanso alguno para el lector. ¡Por eso me encanta!


¿Una muestra?


Llueve, llueve sobre las cúpulas bruñidas por el beneficio,/
sobre los estandartes empapados por la usura del comercio llueve,/
lleve sobre los muros del Pontificado y los altares de lo Absoluto,/
todo el día llueve bronce sobre las campanas, sangre sobre las espuelas,/
llueven monedas de oro sobre el árbol de los abstinentes,/
llueve saliva de óxido sobre la teogonía de los metales,/
sobre las estatuas fundidas con la brevedad de los hombres,/
llueven sobre las llagas barrocas de la fe y sobre la corona de espinas,/
sobre San Sebastián según un modelo de Bernini atravesado por el acero,/
llueve la polilla del psicoanálisis sobre las negras sotanas,/
llueve en las afueras del hombre y en las cercanías del otro hombre que va en él,/
luueve sobre una mujer, la lluvia deja de ser lluvia, la mujer deja de ser mujer,/
llueve sobre lugares húmedos y el agua de los estanques favorable a la peste,/
llueve sobre los puentes y sobre el jardín en la casa de las prostitutas,/
llueve sobre los muchachos amenazados por el resplandor de la velocidad/
y el reclinatorio de los que van a morir a la edad de los príncipes./
Aquí hay otra escritura, aquí amor y pájaros góticos contra la solemnidad del eco,/
aquí las viejas semillas, la madera de cruz plantada por la mano del romano,/
el burgo erigido hace ahora dos mil bajo las estrellas que inventó Copérnico,/
el mausoleo en cuya avaricia vive predestinada Roma, desvalida y esclava,/
el déspota que huye hacia otra ciudad que no existe en un caballo de hierro./
Este es el lugar donde el escéptico le da la mano al inmoral/
y llamo inmoral a aquél que carece de la virtud de reconocerse en el otro,/
el insumergible en su mina de talco, el que ejerce la jerarquía como innato derecho/
y construye su tormento sobre la escoria de otros,/
el obsesivo en la negación de los actos ajenos,/
el impostor que muta, el himno con el que se alaba lo que se desprecia, la cautela ante el gozo./
Hablad voces de la decrepitud, hablad bajo los párrafos inciertos del que padece memoria,/
lo que bajo las costillas del puente dedicado a la memoria de Umberto Primero es escritura de la gran cloaca romana,/
allí donde la deformación de la belleza conduce el pensamiento del hombre a la embriaguez,/
donde la persistencia de la hermosura abre su ojo de cíclope y extravía a los adúlteros por un paisaje con niebla./
Toda la vida se parece a mi vida,/
la cabeza de Minerva y la de San Juan Bautista,/
el tributo con que paga el hijo la cripta de su padre,/
el agua del Nilo con que hace su pan el herrero, la pasta de polvo con que imita el albañil las piedras,/
la destilación de la música en los pasadizos, la lengua del Tíber abriendo las aldabas de la noche,/
toda la vida se parece a mi vida,/
el ojo del insubordinado se parece a mi ojo, la boca del inexistente se parece a mi boca,/
el gusano pasta la yema del jaguar, la metafísica hace su aparición en la anestesia,/
el convicto ha cancelado su pacto con la respiración, el papiro ha cerrado su acuerdo con las lianas secretas,/
la incinerada vocal de la náusea es inminente.

Agua, pensamiento y forma en dos pequeños poemas de Octavio Paz

Frente al mar
2
¿La ola no tiene forma?
En un instante se esculpe
y en otro se desmorona
en la que emerge, redonda.
Su movimiento es su forma.


Retórica
2
La forma que se ajusta al movimiento
no es prisión sino piel del pensamiento.

De: Condición de nube [1944]
____________________________

¿Por qué amo estos dos poemas? Porque en ellos Paz juega con la forma física de las cosas y cómo ésta se relaciona con la esencia de lo que describe: pensamiento y agua.

La ola es al mismo tiempo forma y movimiento del agua, qué belleza en el uso del lenguaje al decirlo.

Cuando la forma se ajusta al movimiento, movimiento del pensamiento, hay libertad. Entonces, ¿un poema que utilice adecuadamente el lenguaje y sus recursos es libertad?

El simple hecho de pensar en ello sin tener siquiera una respuesta es ya de por sí un placer.

Alan

viernes, 18 de abril de 2008

San Juan 1:1 en un ensayo de María Zambrano

"En el principio era el verbo", el logos, la palabra creadora y ordenadora, que pone en movimiento y legisla. Con estas palabras, la más pura razón cristiana viene a engarzarse con la razón filosófica griega. La venida a la tierra de una criatura que llevaba en su naturaleza una contradicción extrema, impensable, de ser a la vez divino y humano, no detuvo con su divino absurdo el camino del logos platónico-aristotélico, no rompió con la fuerza de la razón, con su primacía. A pesar de la "locura de la sabiduría" flagelante de San Pablo, la razón como última raíz del universo seguía en pie. Algo nuevo sin embargo había advenido: la razón, el logos era creador, frente al abismo de la nada; era la palabra de quien lo podía todo hablando. Y el logos quedaba situado más allá del hombre y más allá de la naturaleza, más allá del ser y de la nada. Era el principio más allá de todo lo principiado.

De: Filosofía y poesía
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Si hacemos caso a la manera en que interpreta Zambrano llegamos a la conclusión de que la creación es un poema, siendo Dios mismo su autor. Creación es poema porque poema tiene por raíz etimológica la palabra crear. Un poema es hechura, artificio, invención, y su materia prima son las palabras.

Y dijo Dios...

Cabaret Provenza; Luis Felipe Fabre

Poesía. En este libro Fabre es un poeta que encierra muchas contradicciones, mejor dicho, aspectos contrarios, en un modo divertido, ingenioso. Se mezcla lo clásico con lo folklórico, lo actual con las formas antiguas, temas cotidianos con algunos otros de meditación profunda. Aparece México, lo sajón, lo europeo y el misticismo de oriente. Todo esto en medio de un tono desgarbado y a veces sarcástico. Esta mezcla e integración sucede o bien dentro de un mismo poema o en el conjunto de poemarios que forman el libro.

Alan
Una muestra del contenido:

Nota roja

Diéronle a elegir entre el dinero o la vida: aseguran
los testigos. Pero la señora
no tenía: lleváronse el monedero sólo de recuerdo:

el monedero vacío: emblema del estómago:
le robaron su pobreza: le obsequiaron
una bala: una joya al incrustarse en una carne que nada poseía.

La sangre es roja: tal es la comprobación de los mirones.

De: Vacas Flacas

jueves, 3 de abril de 2008

El agua como disolvente para la imaginación

S'il faut désubjectiver autant que possible la logique et la science, il est non moins indispensable, en contre-partie, de désobjectiver le vocabulaire et la syntaxe*. Faute de cette désobjectivation des objects, faute de cette déformation des formes qui nos pertmet de voir la matière sous l'objet, le monde s'éparpille en choses disparates, en solides immobiles et inertes, en objets étrangers à nous-mêmes. L'âme souffre alors d'un déficit d'imagination matérielle. L'eau, en groupant les images, en dissolvant les substances, aide l'imagination dans sa tâche de désobjectivation, dans sa tâche d'assimilation. Elle apporte aussi un type de syntaxe, une liason continue des images, un doux mouvement des images qui désancre la rêverie attachée aux objets.

*Claude-Louis Estève, Études philosophiques sur l'Expression littéraire, p. 192.

Gaston Bachelard
L’eau et les rêves. Essai sur l’imagination de la matière.
Éditions José Corti. 1991, p. 17.
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Me llama la atención este fragmento por lo interesante de su propuesta: para alcanzar la desubjetivación en la lógica y las ciencias se debe desobjetivar el lenguaje, cuando otras veces se propone justamente lo contrario: nuestro conocimiento será objetivo en la medida en que nuestro lenguaje lo sea. La lógica, al menos a mí, me parece indicar esto último, aunado a una resignación: si esto es cierto, entonces nunca podremos ser plenamente objetivos, pues el lenguaje es ayuda y estorbo al mismo tiempo.

Bachelard sugiere que en un mundo en que las cosas no se puedan deformar mediante la imaginación, no seríamos capaces de ver la materia (en el sentido de esencia) que subyace en los objetos. ¡No existiría relación entre las cosas, pues cada objeto sería inerte, independiente, ajeno a las demás! Aquí volvemos a un tema del que ya habíamos hablado en otra entrada y que pone de manifiesto lo que Bachelard afirma: el poder de las metáforas.

La creación de una metáfora implica en sí imaginación, pues recordemos que se tiene que buscar la relación que existe entre al menos dos cosas, relación que no siempre es evidente. Esto se extiende a todos los procesos creativos del ser humano. Mediante la imaginación moldeamos las cosas y establecemos relaciones ocultas porque somos capaces de intuir la materia o sustancia que forma las cosas. Para hacerlo viene en nuestra ayuda el agua que yace en nuestros sueños disolviendo las cosas, haciéndolas borrosas, no claras, para que puedan surgir otras nuevas, insospechadas:

un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
___________un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
[...]
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,
tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,
voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque...
Piedra de sol (fragmento)
Octavio paz
La mer, la mer, toujours recommencée
O récompense après une pensée
Qu'un long regard sur le calme des dieux!
Le cimetière marin (fragmento)
Paul Valéry
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Arte poética (fragmento)
Jorge Luis Borges