lunes, 13 de octubre de 2008

Nada dos veces; Wisława Szymborska


Nada sucede dos veces
ni sucederá, y por eso
sin experiencia nacemos
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es lo mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿La rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Cómo una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aunque somos diferentes
cual dos gotas de agua pura.


Traducción de Gerardo Beltrán

8 comentarios:

Rosigerante dijo...

Qué hermoso.
Qué triste.

Alan Elías dijo...

Sí, ¿no te recuerdan las primeras estrofas a "La insoportable levedad del ser"?

Rosigerante dijo...

Sí, sí...

Por cierto (chisme cachetón), ¿que hace poquito se le achacó la delación de un compañero comunista?

Mira
http://www.jornada.unam.mx/2008/10/15/index.php?section=cultura&article=a03n1cul

Alan Elías dijo...

Ah, no sabía eso de Kundera...

Lo que me cae gordo es que a veces la gente mezcle "el escritor" con "el hombre moral". Por supuesto que hay asuntos de congruencia moral entre lo que alguien dice y lo que hace, pero eso de ningún modo debería dañar a alguien como escritor, aunque tal vez sí su reputación como persona.

Esto me hace recordar el caso de Borges, pues algunos dicen que eso de hacer declaraciones políticas no se le daba, y como ejemplo dan el apoyo del escritor a Pinochet. Algunos llegan a decir que eso fue algo que le valió no recibir el Nobel.

En fin, creo que de todos modos se reconoce la calidad de la escritura de Kundera.

Rosigerante dijo...

Este caso me recuerda el de Mattelart (se dice que desdijo lo dicho en "Para leer al Pato Donald"):: como escritores, pierden seriedad, credibilidad, resultan incongruentes.

Es decir, de acuerdo con eso de no mezclar al "escritor" con "el hombre", Borges, Sabines (a quien se le critica más o menos lo mismo que a Borges) y todos los demás pueden tener la ideología política-moral-social etc. que mejor les parezca (y que puede o no sacarnos de onda)y pueden cambiarla cuando les venga en gana, como todos los otros mortales.

Pero después de criticar tan fuertemente en su obra literaria el régimen bajo el que vivió y, peor aún, después de escribir cosas como "La Broma" parece (al menos) políticamente incorrecto que ahora resulte que Kundera blah blah.

Uno espera que el hombre se refleje en la obra y viceversa. Eso es todo.

Claro que eso de satanizar, tampoco va.

Y sí, la calidad de escritura no está a discusión.

Alan Elías dijo...

Sí, lo que dices tal vez responde al tipo de lectura al que invita cada obra: no causan el mismo tipo de daño a su propia obra un poeta surrealista que un pensador social si ambos se arrepienten de lo que han escrito. El poeta, digamos, porque ya no le gusta ese estilo y el pensador social porque ya no cree lo que dijo.

El problema con Kundera es que en algunas de sus novelas, como “La insoportable…” toca de todo (bueno, de qué otro modo puede ser si es novela, ese género se presta para meter en él lo que sea…).

Habrá que ver desde qué punto de vista consideramos las cosas, si desde la congruencia de la ideología que plantea la obra con la vida del autor, la de la calidad literaria, etc.

Podemos decir que hay escritores cuya calidad literaria nadie la pone en duda, pero que por otro lado…

…no tienen madre.

Rosigerante dijo...

Jaja.

Sí. Y por allí, en los mismos textos de Kundera, en La Inmortalidad se habla algo al respecto.

¿Recuerdas? Cuando se ponen a platicar Goethe y Hemingway en "el después de la vida", por ejemplo, o cuando se sabe la verdad sobre el supuesto romance entre Goethe y Betina o sobre cómo se perciben Beethoven y Goethe después de cierto episodio. Todo depende del punto de vista que tomes para sostener tu argumento.

Eso por un lado, por otro la obra artística es cosa aparte (en términos de ejecución y dominio de la técnica).

Alan Elías dijo...

No he leído La inmortalidad :(. De hecho, creo que hace tiempo te había preguntado qué me recomendabas de Kundera y me dijiste que ese libro, pero sigo sin leerlo.