jueves, 22 de mayo de 2008

El pastorcico; San Juan de la Cruz


I

Un pastorcico solo está penado

ageno de plazer y de contento
y en su pastora puesto el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.

II

No llora por averle amor llagado

que no le pena verse así affligido
aunque en el coraçón está herido
mas llora por pensar que está olbidado.

III

Que sólo de pensar que está olbidado
de su vella pastora con gran pena
se dexa maltratar en tierra agena
el pecho del amor mui lastimado!

IV

Y dize el pastorcito: ¡Ay desdichado
de aquel que de mi amor a hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia
y el pecho por su amor muy lastimado!

V

Y a cavo de un gran rato se a encumbrado

sobre un árbol do abrió sus braços vellos
y muerto se a quedado asido dellos
el pecho del amor muy lastimado.
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A pesar de que el pastorcico fue tierno y mostró su amor me encanta y admira cómo es que puede declarar con tanta firmeza la estrofa cuarta.

Pastorcico: los únicos dolores que puedo causarte son el del olvido y el de mi propio sufrimiento. Espero nunca hacerlo, no dejarte con el pecho del amor muy lastimado...

Alan

2 comentarios:

Rosigerante dijo...

No conocía este poema.
Lo he releído cuatro o cinco veces.

Me ha gustado bastante.

Y sí, ¿qué puede ser peor que saber del olvido?

Alan Elías dijo...

Sí, después de haberlo leído por primera vez lo seguí haciendo seguido.

Una de las cosas que más me gusta del poema es que a pesar de estar herido por el olvido, el pastorcico declara que quien lo olvide será un alma desdichada.

Es humilde, pero no por ello deja de reconocer sus propios méritos.