lunes, 17 de noviembre de 2008

Los sonetos a Orfeo. Primera parte, soneto XIX; R. M. Rilke

Aunque veloz cambia el mundo
cual la forma de las nubes,
todo lo acabado cae
y vuelve al remoto origen.

Sobre el cambio y el proceso,
más dilatado y más libre,
aún dura tu pre-cantar,
dios de la lira.

Ni se distinguen los males,
ni el amor puede aprenderse,
ni se ha desvelado aquello

que nos separa en la muerte.
En la tierra sólo el canto
santifica y conmemora.

Traducción de Jesús Munárriz
poesía Hiperión
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Comparte el poema parte de sus significado con algunos versículos del Eclesiastés:

3:20 Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo.

5:18 He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.

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