martes, 11 de noviembre de 2008

Rima XXX; Gustavo Adolfo Bécquer

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?

2 comentarios:

Rosigerante dijo...

¡¡Uyuyuyuyuyuyyyyyy!!


Tenía mucho tiempo que no leía este poema...

años, muchos años.


¡Oh saudade!

Alan Elías dijo...

Sí, es nostálgico, ¿verdad?