viernes, 5 de diciembre de 2008

El agua; Carlos Pellicer

Aguas horizontales
con hombres y peces y nubes.
Aguas azules y verdes,
espacio palpitante, atmósfera del paraíso submarino
cuyas medusas arcangélicas
mudan ojos y manos en huertos coralinos.
Aguas reales del viaje fabuloso
manchadas como tigres por las guerras.
Aguas víctimas o insaciables en la sed de la tierra;
sorbo de sed, aguas vírgenes.
Una gota de agua
salvó la última espiga del sembrado
o hizo temblar el dorso de Susana
entre las barbas bíblicas del baño.
Agua del nadador que la divide
y la vuelve laurel o vida nueva.
En las tinajas familiares
el agua se hace negra
de silencio y frescor. Y el ritmo de los mares
vira el buque ladrón que halló en las islas fiestas.
Aguas verticales, horizontal, cerámica y primera.
__________________________________

Agua del nadador que la divide

Epígrafe utlizado por Juan Villoro en Albercas.

2 comentarios:

aLeX LeCtEr dijo...

Sí, es un hermoso poema :)

aLeX LeCtEr dijo...

Sí, es un hermoso poema :)