martes, 10 de febrero de 2009

La gloria del Sur; Hasan Ibn Tābit

Hasan Ibn Tābit

Natural de medina, nacido hacia el 563. En 622 se convierte al Islam. Murió cerca de 660. En su obra y en el marco de la tradicional rivalidad entre árabes del Norte (ligados a epónimo Ma’ad) y árabes del Sur (ligados a Qahtān), es frecuente que magnifique la realeza de éstos anterior a la llegada de Mahoma.


La gloria del Sur


En tiempos de la idolatría tuvimos la realeza.
Fuimos los primeros en seguir la recta senda,
en defender al Profeta,
en erigir como conducta la nobleza.


La poesía árabe clásica
Antología preparada por Josefina Veglison
poesía Hiperión
2a edición, 2005
Página 101

3 comentarios:

JUAN JES dijo...

Después de la griega es difícil convencerse de la calidad de cualquier otra épica, y la árabe del 600 no parece ser la excepción, tal vez la poesía que había en las tablillas de babilonia que resguardaba el museo nacional de Irak, bombardeado por Busch y perdidas para siempre, contenían mejores poemas.

Abrazos

Alan Elías dijo...

No lo sé, a mí el juicio no me parece tan sencillo. Todo depende también de qué se juzgue como calidad. Tenemos el ejemplo del Taghribat Bani Hilal, pero dejándolo a un lado, consideremos las Mil y Una Noches: si comparamos ese compendio de relatos (que algunos dicen que ni siquiera eran árabes, sino de origen persa, pero de todos modos influyeron en la literatura árabe) con la Odisea, la comparación se puede hacer en diversas formas. Podría llegar a decirse que las Mil y Una Noches son más ricas en motivos y personajes que la Odisea, etc. Depende de los criterios utilizados para evaluar la relevancia o calidad de una obra. En relación con esto último de los criterios, también sería necesario considerar de qué tipo de literatura estamos hablando. Si aplicamos criterios que consideramos valiosos en la literatura de occidente a literaturas orientales tendríamos algo así como: lo que los occidentales piensan de lo oriental, pero esto no necesariamente coincide con lo que los orientales piensan de sus propios escritos.

Las Mil y Una Noches, por ejemplo, han sido alabadas en occidente, lo que no ocurrió entre los persas y árabes. La actitud de algunos críticos literarios occidentales reconocidos ante las literaturas orientales es de reserva y respeto al decir: “dejemos que ellos mismos nos digan lo que es de calidad y lo que no, los parámetros no son los mismos”.

JUAN JES dijo...

Si las mil eran persas, y las tablillas de arcilla del museo de Bagdad que te decía eran babilónicas, estoy de acuerdo contigo, en las Mil y una Noches hay 7 veces 7 toda la eternidad.