jueves, 5 de febrero de 2009

¿Por qué los sueños no son imágenes?


Simplemente porque los ciegos sueñan.

4 comentarios:

Rosigerante dijo...

No entiendo tu retórica


(es que mis sueños son, básicamente, puras imágenes).

¡Un saludo!

Alan Elías dijo...

No es retórica, Rosigerante.

Bueno, sí, pero en sí, no...

Sí, mira...

Los sueños no son esencialmente imágenes porque los ciegos de nacimiento también sueñan, y por supuesto, ellos prescinden de imágenes al hacerlo; entonces, la imagen no es un requisito indispensable para el sueño, aunque puede ser un elemento que lo acompañe.

Rosigerante dijo...

Aaaah. Bueno y, entonces, ¿cuál sí es un elemento indispensable para el sueño?

(Y no se vale decir sensaciones porque esas son producto del sueño, no parte del sueño en sí)

Alan Elías dijo...

Eso no lo sé, Rosigerante. Sólo sé que sí hay factores que se tienen que eliminar como elementos indispensables para el sueño, y que al hacerlo, nos damos cuenta de que no son el sueño en sí, como bien dices de las sensaciones...

Si profundizamos en qué cosas se pueden eliminar tal vez nos iremos acercando más a la esencia de los sueños.

Por otro lado, ahora me viene a la mente lo de las sensaciones... creo que sí podemos descartar las sensaciones que producen las imágenes, porque ya vimos que ellas mismas no son necesarias para soñar, pero ¿qué tal si hablamos de sensaciones no producidas por imágenes, sino de sensaciones que por sí mismas originan un sueño? Por ejemplo, la sensación de vértigo en el estómago o la de sentirse solo o feliz. No sé si esto sea del todo posible: que una sensación sea la que dé origen a un sueño. Por ejemplo, es posible que tenga un sueño feliz porque en él evoqué un momento de la infancia que disfruté o que me haya sentido solo porque en el sueño no percibí la presencia de ninguna persona aparte de mí, pero no sé si es posible el sentirme feliz y por ello traer ese recuerdo agradable de la infancia o que me haya sentido solo y por eso no haya soñado con nadie más. En caso de que lo sea, tal vez una sensación sí puede detonar un sueño.