sábado, 10 de enero de 2009

El lugar donde se fríen espárragos (featuring Octavio & Gabilondo); Julián Herbert

En Xanadú, los canes de la usura
acuñaron monedas que valían veinte talentos
porque mostraban la efigie del poeta
y el emblema: Todo es este presente.

¿Quién dijo que el crimen de leer no paga?
¿Acaso alguien ha hecho literatura comparada
entre el opio de Coleridge
y los bombones de Cri Cri?
Creo que sí: en el patio del castillo
han sembrado un gran barquillo
y lo riegan tempranito con refresco de limón
,

es un milagro de ardid extraño*,
un pedazo de hielo
creciendo hacia el verano: un sauce de cristal,
un chopo de agua
.

(En el lugar donde se fríen espárragos
no queda un palmo de tierra para sembrar plantas sagradas.)

Trabajos del poeta.
Aspiración. Espiración. Espiritismo
con sonsonete. La belleza es sólo caos
de baldosas biseladas de rocío
y arqueros con los guantes listados de magenta
y doncellas que aproximan –estiletes–
sus dedos de jengibre a la piel de las rosas:
todo arrumbado en la mente de un mongol
protegido del rigor de la roca en que duerme
apenas por la seda preciosa de su túnica.

Ah, tú.
Ah, yo.
Vulgares secretarias
transcribiendo un verde y rojo panegírico
de cúpulas en ruina. Soldados del Khan Kubla
adiestrados en la molicie más estricta,
cabeceando sobre el libro (láminas
a cuatro tintas) y soñando
–igual que Homero mientras despanzurraba teucros–
con el escote de las musas.
____________________Lo dijo Antonio
años antes de morir al sur de Francia:
mi infancia son recuerdos de un patio de Frontera
y Olivia Newton-John
________________cantando "Xanadú".

Que cada quien contemple el paisaje que le toca.


*"It was a miracle of rare device", Kubla Khan, v.35

De: Kubla Khan
Julián Herbert

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