martes, 6 de enero de 2009

El niño con el pijama de rayas; John Boyne


Tal vez llego tarde al hablar de este libro (en el caso de los clásicos no se puede decir lo mismo, nunca se llega tarde a ellos), pues me acabo de enterar hoy mismo que ya hasta la película salió en noviembre de 2008. Me parece extraño, pero no recuerdo haberla visto en cartelera.

Como sea, a pesar de que muchos habrán visto la película, que por supuesto, no creo que sea totalmente fiel a la historia del libro, seguiré la recomendación de los editores de evitar dar detalles de la trama, pues se aconseja que el lector comience la lectura saber de qué trata. No hay de qué preocuparse, antes de terminar unas cuantas páginas uno puede darse cuenta de lo que ocurre.

El libro es ameno y puede ser terminado, por quien se lo proponga, en una sola tarde. El estilo en que el autor narra intenta resaltar la ternura e ingenuidad de la trama y de algunos de sus personajes. El final puede ser intuido conforme progresa la lectura pero no por ello decepciona.

No es excepcional en cuanto a lo novedoso del tema o al ambiente (novedoso hasta donde la literatura puede serlo, pues nada nuevo hay bajo el sol…), pero es cierto que el autor eligió un motivo recurrente, sobre todo en el cine. Por lo mismo, hay que elogiar a Boyne por haberse aventurado a escribir un libro así. Lo que transmite algo de frescura es la perspectiva desde la que se aborda la historia.

Si se me pregunta del modo más general entre leerlo o no, la respuesta es sí.

3 comentarios:

Stanley Kowalski dijo...

Tampoco tenía idea de la existencia de la peli, de todos modos, gracias por la info sobre el libro, la tendré en cuenta.

Un abrazo

Anónimo dijo...

El libro es muy largo, lo que quiero decir es que esa historia se podía haber contado en muchas páginas menos, está padre pero la acción llega hasta el final...

Alan Elías dijo...

De nada, Stanley.

Hola, Anónimo. Tal vez sí parezca que tiene elementos fuera de la historia principal (aunque en tan poco espacio no pueden ser muchos), tal vez haya sido para ambientar más la historia o describir la situación que se vivía.

Si se hubiera contado como si fuera un relato corto el resultado tal vez no hubiera sido el mismo.